¿Qué son los vicios ocultos en la compraventa de vehículos y qué protección tienes frente a ellos?

Responsabilidad de los vicios ocultos en la compraventa de vehículos de segunda mano

La compraventa de vehículos entre particulares ofrece dos sistemas de protección al comprador, para aquellos casos en los que el vendedor deba responder de los desperfectos o vicios ocultos que presente el vehículo en el momento de la venta.

Por vicio oculto se entiende un defecto grave que afecta al vehículo y que no se encuentra a la vista, haciendo impropio el uso del mismo y de haberlo sabido el comprador no hubiera realizado la compra o hubiese pagado un precio inferior.

El primero de los sistemas de protección para el comprador, lo encontramos regulado en el artículo 1484 y siguientes del Código Civil, son las llamadas acciones edilicias. En concreto, el referido artículo 1484 dispone:

“El vendedor estará obligado al saneamiento por los defectos ocultos que tuviere la cosa vendida, si la hacen impropia para el uso a que se la destina, o si disminuyen de tal modo este uso que, de haberlos conocido el comprador, no la habría adquirido o habría dado menos precio por ella; pero no será responsable de los defectos manifiestos o que estuvieren a la vista, ni tampoco de los que no lo estén, si el comprador es un perito que, por razón de su oficio o profesión, debía fácilmente conocerlos”.

 La jurisprudencia es unánime al determinar los requisitos necesarios para la admisión de la acción de saneamiento por vicios ocultos, que son los siguientes:

  • El vicio o defecto debe ser grave, oculto y que no sea aparente.
  • El comprador no podía apreciarlo a simple vista cuando realizó la compra.
  • El vicio o defecto debe ser preexistente a la venta.
  • La acción debe ejercitarse en el plazo de los seis meses posteriores a la entrega, fijado en el artículo 1490 del Código Civil.

En el supuesto que se cumplan aquellos requisitos, el articulo 1486 del Código Civil, establece que si el vendedor no conocía aquellos vicios o defectos ocultos, el comprador podrá optar entre desistir del contrato y el vendedor deberá abonarle los gastos que pagó (acción redhibitoria) o bien podrá rebajar una cantidad proporcional del precio, a juicio de peritos (acción quanti minoris). Para el caso que el vendedor fuera conocedor de aquellos vicios y nos los manifestase al comprador, este último tendrá la misma opción y además deberá ser indemnizado por los daños y perjuicios si optase por la rescisión.

El segundo sistema de protección que ampara al comprador, cuando los defectos que presenta el vehículo adquirido hacen que resulte completamente inhábil para el uso al que iba destinado, son los supuestos de entrega de cosa diversa o “aliud pro alio”.

En estos supuestos existe pleno incumplimiento por inhabilidad del objeto y consiguiente insatisfacción del comprador, que puede solicitar la resolución de la compraventa y acudir a la protección dispensada en los artículos 1101 y 1124 del Código Civil, mediante la cual el comprador podrá exigir el cumplimiento o bien la resolución del contrato de compraventa, restituyéndose ambas partes las cosas objeto del contrato, con el resarcimiento de daños y perjuicios y abono de intereses en ambos casos.

El plazo para ejercitar esta acción será de cinco años, en virtud de lo dispuesto en el artículo 1964 del Código Civil.

En cualquier caso, la doctrina jurisprudencial ha declarado la compatibilidad entre las acciones específicas de saneamiento por vicios ocultos y las generales de incumplimiento, en aras de un postulado de justicia material, pues el breve plazo de seis meses establecido en el artículo 1490 del Código Civil para ejercitar las acciones edilicias, imposibilitaría el muchos casos que el comprador pudiese ejercitar reclamación alguna frente al vendedor. Sin embargo, el perjudicado podrá optar por ejercitar la acción por incumplimiento contractual, cuyo plazo de prescripción es el referido de cinco años.

 

Toni Torres Casadevall                                                                                                        Abogado