TRIBUTACION EN INDEMNIZACION POR DESPIDO



TRIBUTACION-INDEMNIZACION-DESPIDO-DEPSA-PROTECCION-JURIDICATras la reforma laboral del año 2012 la tributación de las indemnizaciones por despido ha sufrido algunos cambios por lo que se deberán tener en cuenta algunos detalles importantes.

Así se contemplaba la posibilidad que al extinguirse un contrato de trabajo con anterioridad al acto de conciliación, las indemnizaciones por despido que no excedieran de la que hubiera correspondido en el caso de que éste hubiera sido declarado improcedente, y no se trate de extinciones de mutuo acuerdo estarían exentas de tributación, por lo que si la empresa despedía a un trabajador y procedía a efectuar una manifestación en la comunicación que entregaba al trabajador en el sentido de reconocer la improcedencia del mismo –lo que se conocía como despido expres–, el importe de la indemnización no estaba sujeto a tributación.

Posteriormente se dio una nueva redacción a la Ley del IRPF, y para determinar el alcance actual de la exención fiscal en las indemnizaciones por despido se deberán tener en cuenta los siguientes casos:

SUPUESTO A.– Despidos objetivos por amortización del puesto de trabajo, (art. 52 c del Estatuto de los Trabajadores), así como los despidos colectivos (art. 51 del Estatuto de los Trabajadores).

La indemnización es de 20 días de salario por año de servicio con un límite máximo de 12 mensualidades y en base a la regulación la indemnización de estos despidos estará exenta incluso si es superior a la legalmente establecida pero con los límites establecidos para el despido improcedente.

SUPUESTO B.– Despidos por decisiones extintivas no basadas en causas económicas, técnicas, organizativas o de producción.

En casos en los que se produce un despido que pueda ser considerado como improcedente se estipula que para contratos laborales iniciados a partir del 12 de febrero de 2012, la indemnización será de 33 días de salario por año de servicio con el límite de 24 mensualidades.

En cambio para los contratos más antiguos, es decir de antes del 12 de febrero de 2012, la indemnización se calculará en base a 45 días de salario por año de servicio hasta esa fecha –como se hacía antes de la reforma– y a razón de 33 días por año a partir de la misma.

Como consecuencia de la reforma mencionada (con efectos del 8 de julio de 2012) se procede a dejar sin efecto la posibilidad de que se consideren exentas de IRPF las indemnizaciones abonadas antes del acto de conciliación, (o en su caso juicio) lo que conlleva que cuando se efectúe un despido por parte de la empresa el trabajador deberá interponer la correspondiente papeleta de conciliación para que en la celebración de dicho acto si la empresa reconoce la improcedencia del despido y abona la indemnización correspondiente quede constancia en el acta y pueda aplicarse la exención sobre la misma.

La consecuencia de todo ello es el colapso en las dependencias que llevan a cabo las conciliaciones y si antes de la reforma el plazo de señalamiento de la conciliación era de alrededor de los 15 días (en Barcelona) en la actualidad puede ser fácilmente de 3 o 4 meses llegando incluso a tener señalamiento para el juicio antes que la conciliación.

Alex Serra Aragay
Abogado colaborador del Grupo Catalana Occidente