TRATO JURIDICO DE LA MOROSIDAD EN LAS COMUNIDADES DE VECINOS



En la situación actual de crisis económica, se ha acentuado la problemática de vecinos que no pagan los gastos comunitarios, algunos porque realmente no pueden hacer frente a sus necesidades económicas más importantes y piensan que los gastos de su comunidad pueden quedar de momento en un segundo plano, y otros, como siempre ha ocurrido, aprovechándose de ello, simplemente dejan de pagar, aunque económicamente puedan perfectamente asumir tales gastos.

Tanto la Ley 8/1999, de 6 de abril, de reforma de la Ley 49/1960, de 21 de julio, sobre Propiedad Horizontal, como la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, amparan al Presidente de la Comunidad, para poder reclamar judicialmente esas deudas. En efecto, todos los propietarios tienen el deber de contribuir a los gastos generales para el adecuado sostenimiento del inmueble, sus servicios, cargas y responsabilidades (gastos comunes de la finca) que no sean susceptibles de individualización, de acuerdo con la cuota o coeficiente que, a cada piso o local, se le atribuya en la escritura de propiedad horizontal o en la de compra-venta de la vivienda, y con relación al valor total del edificio. Debiendo además, contribuir también a la dotación del fondo de reserva que existirá en la comunidad de propietarios para atender las obras de conservación y reparación de la finca.

Para poder ejercitar ese derecho judicialmente, en primer lugar se debe convocar la Junta de propietarios, anunciando en el orden del día los temas a tratar, que en este caso versarán sobre la aprobación de saldos deudores y autorización para su reclamación a través de la vía judicial, si fuera el caso.

Si así se acordase por mayoría, procederá el secretario, con el visto bueno del presidente, a la emisión de una certificación del acuerdo de la Junta aprobando la liquidación de la deuda con la comunidad de propietarios (debemos recordar que el vecino moroso carece de voto en la Junta). Dicho acuerdo se notificará fehacientemente, al propietario moroso, en el domicilio designado por aquel a efectos de notificaciones o, en su defecto, en el piso o local sito en la propia Comunidad, otorgándole un plazo de gracia para cumplir con el pago. De no ser posible esta notificación, una vez intentada en la forma comentada, se entenderá realizada mediante la colocación de la comunicación correspondiente en el tablón de anuncios de la comunidad, o en lugar visible de uso general habilitado al efecto, que tendrá efectos legales a los tres días naturales. Transcurridos los cuales, y a través del presidente de la Comunidad, puede ya interponerse la demanda judicial.

FCO.JAVIER CASCALES DE AGUEDA