EL CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL ESTABLECE UNAS TABLAS PARA LA VALORACIÓN DE LAS PENSIONES ALIMENTICIAS



Siguiendo los pasos de diversos países de nuestro entorno como Noruega y Alemania, finalmente se ha decidido tras el ruego que durante años han realizado tanto abogados, como jueces y fiscales, establecer un programa de cálculo de las pensiones de alimentos aplicables a los supuestos de nulidad, divorcio, separación, regulación de los efectos de los hijos menores en los casos de pareja de hecho o alimentos entre parientes.

Dicho sistema, tiene en consideración tanto la Comunidad Autónoma de residencia de los progenitores, el año en el que tiene lugar el procedimiento, el número de hijos menores de edad o los ingresos de las partes.

Quedan excluidos de este cómputo, el gasto correspondiente a la educación de los menores -posiblemente por la diferencia que pudiera existir entre la educación pública y/o privada-, debiéndose aplicar una cuantía al margen según cada caso concreto; y los gastos correspondientes al domicilio conyugal o común –hipoteca, IBI, tasas públicas, etc-. Por tanto, la cantidad resultante de conformidad con las Tablas, deberá incrementarse con tales conceptos en función de su importe y criterios de reparto.

A su vez, dichas tablas parten de la base de que no existan necesidades especiales, minusvalías o enfermedades que debieran tenerse en consideración por el coste adicional que suponen. Si concurriera esa variable, se computará aparte para la fijación de la pensión final.

La pensión de alimentos engloba los gastos de vestuario y calzado, farmacia y educación, aunque según lo explicado con anterioridad, éste último gasto deberá valorarse al margen de las tablas. El resto de gastos que puedan tener los menores, como los médicos no cubiertos por la seguridad, actividades extraescolares o los que no sean periódicos ni previsibles, tendrán la consideración de extraordinarios, y normalmente serán cubiertos al cincuenta por ciento entre ambos progenitores.

Pese a tratarse de criterios orientadores, que no tienen ciertamente vinculación para el Tribunal, lo cierto es que en la actualidad se están aplicando religiosamente por la mayoría de jueces españoles.

Mireia Bonaventura
Abogada colaborador del Grupo Catalana Occidente