SUCESIONES: LEGITIMA Y LEGITIMARIOS. 6ª parte



 

En esta ocasión -y dado que ya hemos tratado la regulación de la legítima en el derecho civil común (establecida en el Código Civil, en adelante CC), y en los derechos forales de Cataluña, Baleares, Aragón y Galicia-  nos vamos a centrar en el análisis sobre la legítima en el derecho foral de Navarra.

 

Antes que nada, recordar de nuevo que la regulación de la legítima la determina la vecindad civil del fallecido, habida cuenta que es de su sucesión de la que hablamos. En consecuencia, para determinar la legislación aplicable a una herencia y, por ende, a la cuantía y regulación de la legítima, hay que establecer, previamente, la vecindad civil del finado el día de su muerte. Dicho esto, efectuamos  un somero estudio de la legítima en los citados derechos forales.

Se dice que en Navarra hay libertad absoluta de testar, pero ello no es esto cierto del todo, ya que desde siempre hubo limitaciones en el supuesto de hijos de varios matrimonios, establecidas por el Derecho Común y recogidas en el Fuero Nuevo, aunque ciertamente es muy pequeña y de escasa importancia económica

1- Cuantía: La denominada legítima foral consiste en que a cada uno de los herederos forzosos (quien no recibe en herencia ni bienes muebles ni inmuebles por haber sido legados a un único heredero de hecho) debe recibir “cinco sueldos febles o carlines por muebles y una robada de tierra en los montes comunales” por inmuebles; ahora bien, en la actualidad, la legítima foral, como reconoce el Fuero Nuevo, no tiene “contenido patrimonial exigible, ni atribuye la cualidad de heredero, y el instituido en ella no responderá en ningún caso de las deudas hereditarias ni podrá ejercitar las acciones propias del heredero”, artículo 267 de la Compilación del Derecho Foral de Navarra (en adelante CDFN).

2- Legitimarios: El siguiente artículo del mentado cuerpo legal señala que:

          2.1- Deberán ser instituidos en la legítima foral:

a) Los hijos matrimoniales, los no matrimoniales y los adoptados con adopción plena.

b) En defecto de cualquiera de ellos, sus respectivos descendientes de grado más próximo (art 268 CDFN) y “podrá hacerse para todos los legitimarios en forma colectiva” (art 269 CDFN).

Por tanto, al igual que sucede en Aragón  y Galicia – en contra de lo establecido en el CC y en el derecho foral catalán- ha de tenerse en cuenta que los ascendientes (padres, abuelos, etc) jamás tienen la condición de legitimarios. 

En la práctica existe libertad absoluta del testador.

Finalmente, manifestar que: “No será necesaria la institución en la legítima foral cuando el disponente hubiera dotado a los legitimarios, les hubiese atribuido cualquier liberalidad a título mortis causa, o los hubiere desheredado por justa causa, o ellos hubieran renunciado a la herencia de aquél, o hubiesen premuerto sin dejar descendencia con derecho a legítima. Serán justas causas de desheredación las comprendidas en los artículos 852 y 853 del Código Civil.” (art 270 CDFN).

Juan Carlos Arregui
Abogado colaborador del Grupo Catalana Occidente