SUCESIONES: LEGITIMA Y LEGITIMARIOS. 5ª parte



sucesiones_depsa_proteccion_juridicaComo indicábamos en nuestro anterior artículo -y dado que ya hemos tratado la regulación de la legítima en el derecho civil común (establecida en el Código Civil, en adelante CC), y en los derechos forales de Cataluña, Baleares y Aragón- en este nos vamos a centrar en el análisis sobre la legítima en el derecho foral de Galicia.

Seguidamente, recordar de nuevo que la regulación de la legítima la determina la vecindad civil del fallecido, habida cuenta que es de su sucesión de la que hablamos. En consecuencia, para determinar la legislación aplicable a una herencia y, por ende, a la cuantía y regulación de la legítima, hay que establecer, previamente, la vecindad civil del finado el día de su muerte. Dicho esto, efectuamos un somero estudio de la legítima en el citado derecho foral.

GALICIA

Tras la publicación de la Ley 2/2006, de 14 de junio, de derecho civil de Galicia (a continuación DCG), la legítima queda del siguiente modo:

I.- Son Legitimarios:

  1. – Los hijos y descendientes de hijos premuertos, justamente desheredados o indignos.
  2. -El cónyuge viudo no separado legalmente o de hecho (Art 238 DCG).

Por tanto, al igual que sucede en Aragón y en contra de lo establecido en el CC y en el derecho foral catalán, ha de tenerse en cuenta que los ascendientes (padres, abuelos, etc) jamás tienen la condición de legitimarios.

II.- Cuantía: El importe de la legítima, en esta legislación, varía en función de quien sean los legitimarios:

A.- Si son los hijos y descendientes del causante (fallecido), el caso más habitual, constituye la legítima LA CUARTA PARTE del valor del haber hereditario líquido que, determinado conforme a las reglas de esta sección, se dividirá entre los hijos o sus linajes (Art 243 DCG).

B.- La legítima del cónyuge viudo es distinta según con quién concurra a la herencia:

a.- “Si concurriera con descendientes del causante, le corresponde EL USUFRUCTO VITALICIO DE UNA CUARTA PARTE DEL HABER HEREDITARIO fijado conforme a las reglas del artículo 245” (Art 253 DCG).

b.- “Si NO concurriera con descendientes, tendrá derecho al USUFRUCTO VITALICIO DE LA MITAD DEL CAPITAL” (Art. 254 DCG).

III.- Cálculo.- “Para fijar la legítima, el haber hereditario del causante se determinará conforme a las reglas siguientes:

1.ª) Se computarán todos los bienes y derechos del capital relicto por el valor que tuvieran en el momento de la muerte del causante, con deducción de sus deudas. Dicho valor se actualizará monetariamente en el momento en que se haga el pago de la legítima.

2.ª) Se añadirá el valor de los bienes transmitidos por el causante a título lucrativo (donaciones), incluidos los dados en apartación, considerado en el momento de la transmisión y actualizado monetariamente en el momento de efectuarse el pago de la legítima. Como excepción, no se computarán las liberalidades de uso” (Art. 244 DCG)

IV.- Imputación: Una vez determinado el haber hereditario y, en su consecuencia, el importe de la legítima, salvo disposición en contrario del causante, “se imputará al pago de la legítima de los descendientes:

a) Cualquier atribución a título de herencia o legado, aunque el legitimario renuncie a ella.

b) Las donaciones hechas a los legitimarios, así como las mejoras pactadas con ellos.

c) Las donaciones hechas a los hijos premuertos que fueran padres o ascendientes de un legitimario (Art 245 DCG).

La imputación de donaciones se realizará por el valor que tuvieran los bienes en el momento de la donación, actualizado monetariamente en el tiempo del pago de la legítima (Art 245 DCG “in fine”).

Finalmente, tampoco hay que olvidar que: “A pesar de no tener la condición de legitimarios, los apartados, los que repudiaran el llamamiento legitimario así como sus descendientes hacen número para el cálculo de las legítimas” (Art 239 DCG).

V.- Intangibilidad: “Dejando a salvo el usufructo del cónyuge viudo ordenado con arreglo a la presente ley, NO podrán imponerse sobre la legítima cargas, condiciones, modos, términos, fideicomisos o gravámenes de clase alguna. Si los hubiera se tendrán por no puestos” (Art 241 DCG).

VI.- Renuncia: A diferencia de lo que sucede en el aragonés, el derecho foral gallego dispone, con rotundidad, que: “Salvo los casos de apartación, será nula toda renuncia o transacción sobre la legítima realizada antes de la apertura de la sucesión (fallecimiento del causante)” (Art 242 CDG).

VII.- Pago: El CDG ofrece muchas posibilidades a las partes para pactar el modo en que se satisface la legítima, al disponer que: “Si el testador no hubiera asignado la legítima en bienes determinados, los herederos, de común acuerdo, podrán optar entre pagarla en bienes hereditarios o en metálico, aunque sea extrahereditario” (Art 246.1 CDG). No obstante,A falta de acuerdo entre los herederos, el pago de la legítima se hará en bienes hereditarios” (inciso final del Art 246.1 CDG). Sin embargo, “Salvo disposición del testador o pacto al respecto, no podrá pagarse una parte de la legítima en dinero y otra parte en bienes (Art 246.2 CDG).

En último lugar, señalar que: “El heredero deberá pagar las legítimas o su complemento en el plazo de un año desde que el legitimario la reclame. Transcurrido este plazo la legítima producirá el interés legal del dinero. Si el legitimario no estuviera conforme con la liquidación de la legítima y rechazara el pago, el heredero o persona facultada para entregarla podrá proceder a la consignación judicial” (Art 250 CDG).

VIII.- Prescripción: Antes que nada, aclarar que: “El legitimario NO tiene acción real para reclamar su legítima y será considerado, a todos los efectos, como un acreedor” (Art 249.1 CDG), al igual que sucede en el derecho civil catalán.

Manifestado lo anterior, indicar que: “Las acciones de reclamación de legítima y de reducción de disposiciones inoficiosas prescribirán a los quince años del fallecimiento del causante” (Art 252 CDG).

Juan Carlos Arregui
Abogado colaborador del Grupo Catalana Occidente