SUCESIONES: LEGITIMA Y LEGITIMARIOS. 4ª parte



sucesiones_depsa_proteccion_juridicaContinuamos el análisis sobre la legítima, y dado que ya hemos tratado, en artículos anteriores, su regulación en el derecho civil común (es decir, en el Código Civil, en adelante CC), y en los derechos forales de Cataluña y Baleares, en esta ocasión vamos a estudiar las particularidades del derecho foral de Aragón, dejando para el próximo el de Galicia.

En primer lugar, recordar que la regulación de la legítima la determina la vecindad civil del fallecido, habida cuenta que es de su sucesión de la que hablamos. En consecuencia, para determinar la legislación aplicable a una herencia y, por ende, la cuantía y regulación de la legítima, hay que establecer, previamente, la vecindad civil del finado el día de su muerte. Dicho esto, efectuamos un somero estudio de la legítima en el citado derecho foral.

ARAGÓN

1º.- Cuantía: En este caso, el importe de la legítima es la MITAD del valor de la herencia, conforme establece el artículo 486 del Decreto Legislativo 1/2011, de 22 de marzo, por el que se aprueba el Código del Derecho Foral de Aragón (en el futuro CDFA), siendo el 50 % restante de libre disposición para el testador.

2º.- Legitimarios: La principal particularidad es que: “La mitad del caudal fijado conforme al artículo 489 debe recaer en descendientes, de cualquier grado, del causante, que son los únicos legitimarios” (Art 486.1 de la mentada Ley). Es decir, a diferencia de otros derechos forales y del común, puede recaer la legítima directamente en los nietos, incluso aunque existan descendientes de grado preferente (hijos). También ha de tenerse en cuenta que los ascendientes (padres, abuelos, etc) jamás tienen la condición de legitimarios. Tampoco lo es, bajo ningún concepto, el cónyuge viudo, incluso aunque no está separado legalmente.

No obstante lo anterior, “Son legitimarios de grado preferente los hijos y, en lugar de los premuertos, desheredados con causa legal o indignos de suceder, sus respectivos hijos, sustituidos en los mismos casos y sucesivamente por sus estirpes de descendientes (Art 488.1 CDFA). Sin embargo, “NO tendrán esta condición los descendientes de los que hubieran renunciado a su legítima” (Art. 488.2 CDFA).

Esta legítima colectiva puede distribuirse, igual o desigualmente, entre todos o varios de tales descendientes, o bien atribuirse a uno solo. Si no se ha distribuido o atribuido de otra manera, la legítima colectiva se entiende distribuida entre los legitimarios de grado preferente conforme a las reglas de la sucesión legal (art 486.2 CDFA), o sea a partes iguales.

3º.- Cálculo: El caudal computable a efectos del cálculo de la legítima, según dispone el artículo 489.1 de la Ley de constante referencia, se forma de la siguiente manera:

1) Se parte del caudal relicto valorado al tiempo de liquidarse la legítima.

2) Se añade el valor de los bienes donados por el causante calculado al tiempo de la donación, pero actualizado su importe al tiempo de liquidarse la legítima.

Por excepción, no se computan:

a) Las liberalidades usuales.

b) Los gastos de alimentación, educación y asistencia en enfermedades de parientes dentro del cuarto grado que estén en situación de necesidad, aunque el causante no tuviera obligación legal de prestarles alimentos. Los gastos de educación y colocación de los hijos solo se computarán cuando sean extraordinarios (Art. 489.2 CDFA).

4º.- Imputación: Una vez determinado el haber de la herencia serán imputables a la legítima colectiva las liberalidades (donaciones) recibidas del causante (fallecido) por cualquiera de sus descendientes, incluso premuertos, incapaces de suceder, desheredados con causa legal o renunciantes a la legítima (Art. 490.1 CDFA). A dicha imputación se le aplican las mismas reglas de valoración del artículo anterior (Art. 490.2 CDFA).

Por contra, NO se imputan a la legítima las liberalidades que el causante hubiera excluido de manera expresa en el titulo de constitución (Art. 491 a) CDFA).

Finalmente señalar que: “No se deducirá del valor de las liberalidades por causa de muerte el de los gravámenes impuestos por el causante a los descendientes, los cuales tendrán el derecho que les confiere el artículo 499, ni el de los impuestos por la ley (Art. 490.2 “in fine”)

5º.- Intangibilidad: En último lugar, señalar que “El causante solo puede imponer gravámenes sobre los bienes relictos que atribuya a sus descendientes cuando el valor de los atribuidos libres de gravamen sumado al de las donaciones imputables a la legítima cubra el importe de la legítima colectiva” (Art. 498.1 CDFA).

6º.- Renuncia: A diferencia de otras legislaciones forales y de lo regulado por el CC, en Aragón la renuncia a la legítima puede hacerse tanto después como antes de la delación de la sucesión (falle-cimiento del causante), y si se realiza antes de la muerte del testador la misma puede ser unilateral, por parte del legitimario que renuncia, o como resultado de un pacto sucesorio (Art 492.1 CDFA).

 La renuncia a la legítima, salvo declaración en contrario, no afectará a los derechos que correspondan al renunciante en la sucesión legal ni a los que le provengan de la sucesión voluntaria del causante (Art 492.3 CDFA). Empero, la renuncia a cualquier atribución patrimonial por causa de muerte procedente del ascendiente implica la renuncia a la legítima (Art 492.4 CDFA).

7º.- Pago: La legítima debe atribuirse en bienes relictos (Art 497.1 CDFA).

El incumplimiento de este deber de atribuir en bienes relictos lo que falte para alcanzar la cuantía de la legítima colectiva, computadas las donaciones imputables, faculta individualmente a los legitimarios afectados para pedir que la parte proporcional que en la diferencia les corresponda les sea entregada en bienes relictos por los extraños que los han recibido, renunciando en favor de éstos a los correspondientes bienes no relictos (Art 497.2 CDFA).

8º.- Prescripción: La acción para reclamar la legítima prescribe en el plazo de cinco años contados desde el fallecimiento del causante o desde la delación de la herencia si esta se produce con posterioridad (Art 493.1 CDFA). Si el legitimado para el ejercicio de esta acción fuera menor de catorce años al iniciarse el cómputo, el plazo finalizará para él cuando cumpla diecinueve (Art 493.2 CDFA).

Juan Carlos Arregui
Abogado colaborador del Grupo Catalana Occidente