SUCESIONES: LEGITIMA Y LEGITIMARIOS. 3ª parte



sucesiones_depsa_proteccion_juridicaContinuamos el análisis sobre la legítima, y dado que el anterior artículo trataba del importe y el cálculo de la misma en el derecho civil común (regulación del Código Civil, en adelante CC), en esta ocasión vamos a estudiar las particularidades de los distintos derechos forales, comenzando por el Catalán y el de Baleares.

En primer lugar, señalar que la regulación de la legítima la determina la vecindad civil del fallecido, habida cuenta que es de su sucesión de la que hablamos. En consecuencia, para determinar la legislación aplicable a una herencia y, por ende, la cuantía de la legítima, hay que establecer, previamente, la vecindad civil del finado el día de su muerte. Dicho esto, nos metemos en un somero estudio de la legítima en los citados Derechos forales.

I.- CATALUÑA

1º.- Cuantía: En este caso, el importe de la legítima es la cuarta parte del valor de la herencia a repartir entre todos legitimarios a partes iguales, con independencia del número de estos que existan, siendo el 75 % restante de libre disposición para el testador. Como puede observarse, el Derecho catalán otorga al testador mucha más libertad que el CC para repartir libremente la herencia en favor de uno de los legitimarios o de un tercero. De ahí que la figura del “Hereu” (heredero único) haya estado tan arraigada históricamente en esa comunidad, ya que se podía mantener prácticamente la totalidad del patrimonio en manos una sola persona, a diferencia de otras regiones que obligaban al testador, al tener menor grado de libertad, a repartir la herencia entre todos los legitimarios.

2º.- Cálculo.- Para determinar la legítima se parte del valor que los bienes de la herencia tienen en el momento de la muerte del causante, con deducción de las deudas, los gastos de la última enfermedad y del entierro o la incineración (art. 451-5 de Código Civil de Cataluña, en el futuro CCC). A dicho valor líquido, debe añadirse el de los bienes dados o enajenados por otro título gratuito por el causante (fallecido) en los diez años precedentes a su muerte, excluidas las liberalidades de uso.No obstante, el valor de los bienes que han sido objeto de donaciones impu-tables a la legítima debe computarse, en todo caso, con independencia de la fecha de la donación. Es decir, que las donaciones otorgadas en favor de legitimarios e imputables a su legítima son computables sin límite temporal.

El valor de los bienes objeto de las donaciones, o de otros actos dispositivos computables, es el que tenían en el momento de morir el causante, con la deducción de los gastos útiles que sobre los mismos hayan sido pagados por el donatario y del importe de los gastos extraordinarios de conservación o reparación, no causados por su culpa, que él haya sufragado.En cambio, debe añadirse al valor de estos bienes la estimación de los deterioros originados por culpa del donatario que puedan haber disminuido su valor.

II.- BALEARES

1º.- Cuantía: El importe de la legítima, en este supuesto, varía en función de quien sean los legitimarios y, en algunos casos, de su número.

A.- Si son los hijos y descendientes del causante, el caso más habitual, la legítima es la tercera parte del haber hereditario si fueren cuatro o menos de cuatro, y la mitad si excedieren de cuatro (art. 42 de la Compilación de Derecho Civil de las Islas Baleares, de seguido CDCB).

B.- La legítima de los padres se cifra en la cuarta parte del haber hereditario, por mitad entre ambos. Si alguno hubiere premuerto corresponderá íntegra al sobreviviente (art. 43 CDCB).

C.- Finalmente recordar que el cónyuge que al morir su consorte no se hallare separado de hecho ni en virtud de sentencia firme, salvo que en ambos casos lo estuviere por causa imputable al difunto, será legitimario en la sucesión de éste.

Respecto a la cuantía de la legítima del cónyuge, señalar que:

a) Concurriendo con descendientes, la legítima vidual será el usufructo de la mitad del haber hereditario.

b) En concurrencia con padres, el usufructo de dos tercios.

c) Y, en los demás supuestos, el usufructo universal de los bienes (art. 45 CDCB).

2º.- Cálculo.- Para fijar la legítima se deducirá del valor que tenían los bienes al fallecimiento del causante el importe de las deudas y cargas, sin incluir entre ellas las impuestas en el testamento, así como los gastos de última enfermedad, entierro y funeral. Al valor líquido así determinado se añadirá el valor de las liberalidades computables, por el que tenían al ocurrir el fallecimiento, previa deducción de las mejoras útiles y de los gastos extraordinarios de conservación o reparación, costeados por el beneficiario y con agregación del importe de los deterioros causados por culpa del mismo que hubieran disminuido su valor (art. 47 CDCB).

Juan Carlos Arregui
Abogado colaborador del Grupo Catalana Occidente