¿ROBO o HURTO?



hurto o roboEs muy normal que en el día a día, se utilice la frase: “¡¡me han robado!!”, ¿pero se trata realmente de un robo o de un hurto?

Coloquialmente siempre se usa el término robo para toda aquella sustracción de las pertenencias, pero ello no es así en términos legales.

¿Cual es entonces la diferencia entre robo y hurto?

Los dos supuestos se encuentran regulados en el Título XIII del Código Penal (CP), y en ambos casos el hecho de la sustracción es el mismo, la falta de consentimiento del propietario o dueño también es común (protegiéndose así el derecho de la propiedad), por ello son más los elementos que unen a estos dos tipos de delitos que los que los separan, siendo la diferencia principal el MODO en que se produce el hecho.

El hurto se encuentra tipificado en los artículos 234 a 236 CP, y se condena a aquella persona que, con ánimo de lucro, tomare las cosas muebles sin el consentimiento de su propietario, dueño o el que la tenga legítimamente en su poder.

En cambio el robo (artículos 237 a 242 CP) se condena el que con ánimo de lucro se apodere de las cosas muebles ajenas, empleando fuerza en las cosas, violencia o intimidación; si no se da ninguno de estos tres requisitos sería un hecho que solo podría tipificarse como hurto.

Dos ejemplos claros: el “carterista” sustrae el billetero del pantalón pero no emplea violencia ni intimidación ni fuerza nada para acceder a la cartera que pretende apropiarse, ello es un hurto. En cambio, si te amenazan para que les des el bolso (intimidación) o te pegan para conseguirlo (violencia) o rompen el coche para llevárselo (fuerza en las cosas) sería tipificado como robo.

Es evidente, pues, que aún y ser delitos con características similares, es moralmente más reprochable el delito de robo, y por ello, se castiga, con carácter general, con mayor pena.

Otra diferencia entre ambos supuestos, es que en el caso del robo el valor del bien sustraído es irrelevante a los efectos de tipificarlo como tal, si bien se tiene en cuenta para adecuar la pena, pero en cualquier caso sería delito.

En cambio para el hurto, si el valor del bien sustraído es inferior a 400 euros, NO sería delito, y el hecho quedaría reputado como Falta, con la direfencia que ello conlleva, dado que las faltas no crean antecedentes penales ni se condena a pena de prisión.

En resumen, aunque para el perjudicado el resultado del robo y del hurto sea el  mismo, la sustracción de nuestras pertenencias, seguiremos diciendo de forma coloquial, como decíamos al principio, “¡me han robado!”, aunque jurídicamente sean distintos.

Meritxell Torras Rey