¿QUÉ ACCIONES LEGALES HAY PARA RECLAMAR POR LOS LADRIDOS CONSTANTES E INSOPORTABLES DE UN PERRO?



reclamacion-ladridos-depsa-proteccion-juridicaLadrar es una de las maneras que tienen los perros para comunicarse pero, a veces, cuando es excesiva y constante, puede volverse molesta, llegando a ser insoportable tanto para los vecinos como incluso para los propios dueños.

¿Qué puede hacerse en estos casos?

Lo habitual es llamar a la Policía Local o al Ayuntamiento, que normalmente incluye en sus Ordenanzas municipales algún tipo de regulación relacionada con la contaminación acústica, estableciendo los límites y horarios del ruido soportable. Para comprobar el nivel de ruido, existen unos dispositivos llamados sonómetros que confirman, en función del número de decibelios y la duración, si se está vulnerando o no la normativa municipal. Si se vulnera el Ayuntamiento podrá multar al propietario.

Pero, ¿Y si persiste la situación a pesar de las denuncias y multas?

Si se reside en una Comunidad de Propietarios, deberemos dirigirnos al presidente de la comunidad para que requiera al propietario del animal que cese en la actividad molesta. Si  prosiguiera en su actitud,  deberá convocarse una junta, en la que se acuerde entablar,  una acción de cesación en base al artículo 7.2 de la Ley de Propiedad Horizontal (“Al propietario y al ocupante del piso o local no les está permitido desarrollar en él o en el resto del inmueble actividades prohibidas en los estatutos, que resulten dañosas para la finca o que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas”). Si la demanda fuera estimada, la sentencia podría condenar al propietario del perro a pagar daños y perjuicios e incluso a privarle del uso de la vivienda durante un máximo de tres años, sea propietario o inquilino. En este último caso, además, podría conllevar la extinción de sus derechos arrendaticios e incluso su lanzamiento de la vivienda.

En el caso de que el animal se encuentre en fincas o casas no integradas en una comunidad de propietarios, las acciones deberá ejercerlas directamente el perjudicado o perjudicados  que podrán presentar una demanda civil ante el Juzgado  al amparo de los arts. 1.902 del Código Civil (“El que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado”) y 1.905  (“El poseedor de un animal, o el que se sirve de él, es responsable de los perjuicios que causare, aunque se le escape o extravíe. Sólo cesará esta responsabilidad en el caso de que el daño proviniera de fuerza mayor o de culpa de que lo hubiese sufrido”).

Finalmente, recordar que, en casos extremos,  el Código Penal también establece penas, que van de 2 a 5 años de cárcel,  por  contaminación acústica en los supuestos de emisiones sonoras de gran intensidad y de forma prolongada en el tiempo, tal como establece su art. 325,  pero solo podría acudirse a dicha vía si el perjudicado acredita sufrir lesiones físicas o psíquicas directamente ocasionadas como consecuencia del exceso de ruido.

Ignasi Mas Bargay
Abogado colaborador del Grupo Catalana Occidente