¿Tiene obligación el inquilino de pagar las reparaciones tras finalizar su contrato de alquiler?

obligacion-inquilino-pagar-desperfectos

Frecuentemente el propietario que recupera la posesión de la vivienda o local de su propiedad tras finalizar un arrendamiento o tras un desahucio, se encuentra con que el ocupante ha dejado gran cantidad de desperfectos y daños en la finca, que es preciso reparar. ¿Debe el inquilino u ocupante pagar la reparación? ¿puede ser demandado si voluntariamente no asume su coste?

La respuesta dependerá del tipo de daños de que se trate:

  • Si son desperfectos ocasionados por el uso normal y cotidiano, siendo un desgaste lógico por el transcurso del tiempo, el arrendatario no tendrá obligación de pagar reparación alguna.
  • Si son desperfectos que van más allá del uso normal y correcto, y que se podrían entender que ocasionados por negligencia o incluso dolo del inquilino, éste deberá asumir el coste de reparación  (pudiendo el dueño retener la fianza y reclamarle la cantidad que exceda de la misma incluso por demanda judicial).

Desperfectos por uso normal

Ejemplos de daños derivados del uso normal y cotidiano, serían: ventana o cajón desajustado, pintura de pared desgastada, bombillas o halógenos fundidos, suciedad en paredes ocasionada por roces, marcas oscurecidas alrededor de los interruptores de la luz…

Desperfectos por negligencia

Ejemplos de daños derivados de negligencia o dolo del arrendatario serían: Pintura de paredes dañada a propósito (rallada, con agujeros o marcas de golpes..), desperfectos en parquet ,  ralladuras  o marcas de golpes en muebles de madera, rotura de la encimera de la cocina…

La cuestión debatida halla su fundamento en los artículos 1.562 y 1.563 del Código civil, que establecen dos presunciones “iuris tantum” (esto es que admiten prueba en contra): El primero de ellos establece que el arrendatario recibió la finca en buen estado, y el segundo que el arrendatario es responsable del deterioro o pérdida de la cosa arrendada, a no ser que pruebe que no ha sido culpa suya.

¿Cómo se pueden reclamar los daños?

Si el propietario tiene que acabar reclamando en vía judicial los daños ocasionados por el arrendatario, deberá aportar pruebas para demostrar la existencia y cuantía de los daños (por ejemplo informe pericial de valoración, fotografías, facturas o presupuestos de reparación, testigos…) y el arrendatario a su vez deberá defenderse probando que los desperfectos reclamados no se han ocasionado de forma dolosa o por un mal uso, sino que son consecuencia lógica derivada del uso ordinario y normal de la vivienda.

En los casos más graves, aquellos casos en que cuando el inquilino u ocupante marcha y deja la vivienda literalmente destrozada (cosa que lamentablemente se ve cada vez más tras un desahucio, cuando tras el lanzamiento del ocupante el propietario logra entrar en la vivienda y encuentra marcos de puertas y ventanas, sanitarios y muebles arrancados, paredes rotas, suelos de parquets rallados a cuchillo…etc) podría incluso el propietario ejercitar acción penal por delito de daños previsto en el artículo 263 del Código penal, que se castiga con multa de 6 a 24 meses (o de 1 a 3 meses si la cuantía de los daños es inferior a 400€) o por delito de apropiación indebida previsto en el artículo 253 del Código penal.

Patricia Díaz Gil
Abogada