SGAE Y EL CANON DE COMUNICACIÓN PÚBLICA



Protecion_juridica_SGAE_blogEl artículo 17 de la Ley de Propiedad Intelectual (Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril), dispone que: “Corresponde al autor el ejercicio exclusivo de los derechos de explotación de su obra en cualquier forma y, en especial, los derechos de reproducción, distribución, comunicación pública y transformación, que no podrán ser realizadas sin su autorización, salvo en los casos previstos en la presente Ley.”

En un bar, un gimnasio o cualquier local abierto al público en el que se emite música, se está realizando un acto de comunicación pública; entendiendo como tal, todo acto por el cual una pluralidad de personas tiene acceso a la obra, sin previa distribución de ejemplares a cada una de ellas. Únicamente, no tendría la consideración de comunicación pública, la que se realizara en un ámbito estrictamente doméstico, sin estar conectado a una red de difusión de cualquier tipo.

Bajo el amparo del artículo 17, los titulares de las obras tendrán que autorizar dicho uso a través de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), por ser ésta la entidad de gestión que otorga la autorización en nombre de los titulares de las obras, y de quien los autores, las editoriales o las compañías discográficas reciben una serie de cuantías por la comunicación pública de las mismas. Ello se materializa mediante la suscripción de un contrato entre el dueño del local y la SGAE, en el cual se establece el pago de una cantidad periódica al referido órgano gestor, dependiendo de las características de cada local (tipo de uso de las obras, número de aparatos reproductores, etc.).

Es decir, los locales tienen obligación de pagar el “canon de comunicación público”, tanto por la reproducción de música como también por cada televisor que se disponga (siendo indiferente que se tenga contratado o no algún servicio de televisión de pago).

Por ello, la SGAE, dado que la normativa le ampara, puede realizar inspecciones y llevar al dueño del local infractor a los Tribunales en reclamación de estos cánones, por lo que es importante conocer la normativa para evitar posibles sanciones y perjuicios para el propio negocio.

 

Maria Ferré
Abogada colaborador del Grupo Catalana Occidente