La pensión alimenticia: gastos ordinarios y gastos extraordinarios

Los repartos de gastos extraordinarios y comunes de pensión alimenticia.

Los gastos incluidos en la pensión alimenticia, en función de cada caso

 

 

En muchas ocasiones es complicado establecer la distinción entre lo que son los gastos ordinarios, incluidos dentro de la pensión alimenticia establecida, y los extraordinarios; y en especial, si tenemos en cuenta que la mayoría de las Sentencias dictadas en materia de familia, bien sea de mutuo acuerdo o dentro de un procedimiento contencioso, no detallan toda la casuística.

 Si a ello, le sumamos que la Ley tampoco hace una enumeración o distinción clara, habrá que estar a cada caso y a los criterios que durante estos últimos años se han ido estableciendo a través de la jurisprudencia. A grandes rasgos y haciendo un resumen de los criterios jurisprudenciales, podemos decir:

Los gastos extraordinarios de la pensión alimentaria:

 Los gastos extraordinarios de los hijos son aquellos de carácter excepcional, imprevisible, necesario y adecuado a la capacidad económica de los dos progenitores. Como por ejemplo: tratamientos odontológicos y bucodentales incluida la ortodoncia, prótesis, logopeda, psicólogo, fisioterapia o rehabilitación (incluida natación) con prescripción facultativa, óptica, gastos de farmacia no básicos y con prescripción médica, y, en general, cualquier otro gasto sanitario no cubierto por el sistema público de salud de la Seguridad Social, clases de apoyo escolar motivadas por un deficiente rendimiento académico, etc.

Los gastos ordinarios de la pensión alimentaria:

 Por otro lado, dentro de los gastos ordinarios, procede realizar la siguiente distinción: gastos ordinarios usuales (incluidos en la pensión alimentos, destinados a cubrir necesidades como vestido, ocio, educación, incluidos los universitarios en centros públicos o concertados, AMPA, matrícula, transporte, comedor, material docente no subvencionado, excursiones escolares, uniformes, libros, etc.), y gastos ordinarios no usuales que deben ser en todo caso consensuados de forma expresa (serían las actividades extraescolares, campamentos o cursos de verano, viajes al extranjero, celebraciones, gastos de colegio/universidad privados, máster o curso de posgrado, y las estancias en residencias universitarias, colegios mayores o similares); ya que de no ser consensuados, irán a cargo del progenitor que de forma unilateral haya tomado la decisión.

 

María Ferré Martínez