ILEGALIDAD DE UN TENDEDERO INSTALADO EN LA FACHADA PRINCIPAL DEL EDIFICIO QUE SUPONE ALTERACIÓN ESTÉTICA DE ELEMENTOS COMUNES



En una sentencia dictada en abril del 2012 por la Audiencia Provincial de León, se desestima el recurso de apelación formulado contra la Sentencia del Juzgado de primera instancia núm. 2,  en que se solicitaba la declaración de ilegalidad de un tendedero instalado en la fachada de la Comunidad de Propietarios demandante.

La Comunidad de Propietarios ejercitó una acción solicitando la retirada del tendedero, instalado en la vivienda propiedad de los copropietarios demandados, situado en la fachada del edificio. La Sentencia de Primera Instancia estimó dicha pretensión por entender que dicha instalación afectaba a elementos comunes y, por tanto, era necesaria la autorización por unanimidad por parte de  la Comunidad de Propietarios.

En el recurso presentado por los demandados se argumentaba, entre otras cuestiones, la existencia de un acuerdo de la Comunidad que permitía la instalación del tendedero, la no exigencia de unanimidad porque en el título constitutivo de la Comunidad se permitía la realización de obras y, finalmente, se señalaba la existencia de un abuso de derecho en la actuación de la Comunidad.

En su sentencia, la Audiencia Provincial establece que no queda acreditado que la parte demandante haya actuado con mala fe o en perjuicio de la demandada y que los otros tendederos que existen están instalados en la fachada posterior del inmueble, por lo que el impacto estético no es en forma alguna similar, ya que aquellos no son visibles desde la calle principal, y, el de la parte demandada, cuando tiene la ropa colgada, ofrece un aspecto lamentable de dicha fachada en la parte superior al portal y que es apreciable desde la vía principal.

La interposición de la demanda objeto de este procedimiento persigue un fin claro amparado por la norma, como es que no se pueden llevar a cabo alteraciones en elementos comunes de un inmueble sometido al régimen de propiedad horizontal, si no es con la autorización unánime de los copropietarios, y que, además, debe respetarse la estética del inmueble y de la fachada.

Por todo lo expuesto, el Juzgador entiende que la actuación de la Comunidad de Propietarios se funda en una justa causa, y su finalidad es legítima, por lo que no puede ser calificada su pretensión como abusiva.

Cabe recordar que la póliza de Protección Jurídica de Comunidad de Propietarios cubre los gastos necesarios, tanto en vía amistosa como judicial, para reclamaciones como la planteada.

Ignasi Mas Bargay
Abogado colaborador del Grupo Catalana Occidente