GASTOS DEDUCIBLES EN EL I.R.P.F. EN EL ARRENDAMIENTO DE VIVIVENDA 2ª PART



Como continuación a nuestro artículo anterior, ahora debemos estudiar, como parte de los gastos deducibles en el arrendamiento de viviendas, la amortización del bien inmueble y la reducción establecida en el artículo 23.2 de La Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físícas (en adelante I.R.P.F.).

I.- Amortización.- También son gastos deducibles las cantidades destinadas a la amortización del bien inmueble, y de los demás bienes cedidos por el mismo, siempre que respondan a su depreciación efectiva.

Tratándose de inmuebles, se entiende que la amortización cumple el requisito de efectividad si no excede del resultado de aplicar el 3 % sobre el mayor de los siguientes valores:

a) El coste de adquisición satisfecho, incluidos los gastos y tributos inherentes a la adquisición (Notaría, Registro, I.V.A. no dedudicible, Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, etc), sin incluir en el computo el valor del suelo. En las adquisiciones de inmuebles por herencia o donación solo tendrá la consideración de coste de adquisición satisfecho la parte inherente de los gastos o tributos que corresponda a la contrucción, asi como la totalidad de las inversiones y mejoras efectuadas.

b) El valor catastral, sin incluir el valor del suelo. Es decir, solo se amortiza el valor de la construcción, habida cuenta que el suelo no se deprecia por el transcurso del tiempo. Cuando no se conozca el valor del suelo, en el coste de adquisición, se calculará prorrateando el importe total satisfecho entre los valores catastrales del suelo y de la construcción de cada año reflejado en el correspondiente recibo del Impuesto sobre Bienes Inmuebles.

II.- Reducciones del rendimiento neto.- El artículo 23.2.1 de la Ley del I.R.P.F, -según la redacción efectuada por el artículo 69 de la Ley 39/2010, de 22 de Diciembre, de Presupuestos Generales de Estado para el 2.011- establece lo siguiente:

“1. En los supuestos de arrendamiento de bienes inmuebles destinados a vivienda, el rendimiento neto calculado con arreglo a lo dispuesto en el apartado anterior, se reducirá en un 60 %. Tratándose de rendimientos netos positivos, la reducción sólo resultará aplicable respecto de los rendimientos declarados por el contribuyente”.
Es decir, una vez hallado el rendimiento neto, -esto es, ingresos menos gastos- se puede deducir, como gasto, el 60% de los mismos, por lo que solo se sumará a la base imponible el 40% de los rendimientos netos.
Dicha reducción será del 100 %, cuando el arrendatario tenga una edad comprendida entre 18 y 30 años y unos rendimientos netos del trabajo o de actividades económicas en el período impositivo superiores al indicador público de renta de efectos múltiples.(Art. 23.2.2 Ley del I.R.P.F.).

III.- Compensación para contratos de arrendamiento anteriores a 9 de Mayo de 1.985.- Finalmente, recordar que la Disposición Transitoria Tercera de la tan repetida Ley 35/2006 del I.R.P.F., dispone lo siguiente:
“En la determinación de los rendimientos del capital inmobiliario derivados de contratos de arrendamiento celebrados con anterioridad al 9 de mayo de 1985, que no disfruten del derecho a la revisión de la renta del contrato en virtud de la aplicación de la regla 7 del apartado 11 de la disposición transitoria segunda de la Ley 29/1994, de 24 de noviembre, de arrendamientos urbanos, se incluirá adicionalmente, como gasto deducible, mientras subsista esta situación y en concepto de compensación, la cantidad que corresponda a la amortización del inmueble”.

Juan Carlos Arregui Laborda