GASTOS DEDUCIBLES EN EL I.R.P.F. EN EL ARRENDAMIENTO DE VIVIVENDA 1º PARTE



Conforme a lo dispuesto en el artículo 23 de La Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físícas (en adelante I.R.P.F.), son deducibles todos los gastos necesarios para la obtención de los rendimientos. Tienen tal consideracion, entre otros, los siguientes:

a) Los intereses de los capitales ajenos (Hipotecas) invertidos en la adquisición o mejora del bien, derecho o facultad de uso y disfrute del que procedan los rendimientos, y demás gastos de financiación. El capital amortizado no es un gasto sino una inversión.

b) Los gastos de reparación y conservación del inmueble. Se entiende como tales los siguientes:
1- Los efectuados regularmente con la finalidad de mantener el uso normal de los bienes materiales, como el pintado, revoco o arreglo de las instalaciones.
2.- Los de sustitución de elementos, como instalaciones de calefacción, ascensor, puertas seguridad u otros.

Ahora bien, el importe total a deducir por estos gastos de financiación, conservación y reparación, no podrá exceder, para cada bien o derecho, de la cuantía de los rendimientos íntegros obtenidos. El exceso se podrá deducir durante los cuatro años siguientes, en la misma medida, es decir siempre que no superen, -en cada ejercicio y junto con los gastos de esa índole del año de que se trate- la cuantía de los referidos rendimientos integros obtenidos en el mismo para cada bien o derecho.

c) Los tributos y recargos no estatales, así como las tasas y recargos estatales, -siempre que no tengan carácter sancionador- como por ejemplo el IBI.

d) Los saldos de dudoso cobro, siempre que esta circunstancia quede debidamente acreditada .

e) Las cantidades devengadas por terceros como consecuencia de servicios personales, tales como honorarios por la administración, vigilancia, portería, cuidado de jardines, etc.

f) Las primas de contratos de seguro, bien sea de responsabilidad civil, robo, incendio cristales u otros de la misma naturaleza sobre el piso alquilado.

g) Las cantidades destinadas a servicios y suministros.

h) Los ocasionados por la formalización del contrato de arrendamiento y los de defensa de carácter jurídico relativos a los bienes, derechos o rendimientos.

En un próximo artículo estudiaremos el tema de la amortización y otros aspectos a tener en cuenta en la tributación de los alquileres en el I.R.P.F.