¿Los hijos de mi nueva pareja son «mis hijos» a efectos de familia numerosa?



Cada vez son más habituales las familias formadas por parejas que aportan hijos de anteriores relaciones. Esta suma plantea la pregunta de si pueden considerarse o no familias numerosas, y acogerse así a los beneficios y bonificaciones a las que pueden adherirse éstas.

¿Qué es una familia numerosa?

Se entiende por familia numerosa la integrada por uno o dos ascendientes con tres o más hijos, sean o no comunes, siempre que sean menores de 21 o 25 años, si son estudiantes, y conviven y dependen económicamente de los padres.  

Además, se equiparan a familia numerosa aquellas constituidas por:

  1. Uno o dos ascendientes con dos hijos, sean o no comunes, siempre que al menos uno de éstos sea discapacitado o esté incapacitado para trabajar.
  2. Dos ascendientes, cuando ambos fueran discapacitados, o, al menos, uno de ellos tuviera un grado de discapacidad igual o superior al 65 %, o estuvieran incapacitados para trabajar, con dos hijos, sean o no comunes.
  3. Dos o más hermanos huérfanos de padre y madre sometidos a tutela, acogimiento o guarda que convivan con el tutor, acogedor o guardador, pero no se hallen a sus expensas.
  4. Tres o más hermanos huérfanos de padre y madre, mayores de 18 años, o dos, si uno de ellos es discapacitado, que convivan y tengan una dependencia económica entre ellos.
  5. El padre o la madre con dos hijos, cuando haya fallecido el otro progenitor.

Familias reconstruidas

A las anteriores hay que añadir a aquellas familias constituidas por el padre o la madre separados o divorciados, con tres o más hijos, sean o no comunes, aunque estén en distintas unidades familiares, siempre que se encuentren bajo su dependencia económica, aunque no vivan en el domicilio conyugal.

En este caso, el progenitor que opte por solicitar el reconocimiento de la condición de familia numerosa, proponiendo a estos efectos que se tengan en cuenta hijos que no convivan con él, deberá presentar la resolución judicial en la que se declare su obligación de prestarles alimentos.

María del Mar Ropero Ibáñez
Abogada