FACTURACIÓN DE MALETAS PARA UN VUELO



Todo aquel que haya viajado en avión comercial, ya sea por trabajo o por placer, sabe que las maletas que son facturadas, puede darse el caso de que resulten dañadas, bien en su carcasa, o bien en su cierre.

Sin embargo, cuando el daño se encuentra en su sistema de cerradura (candado, cinta, cremallera…), uno se lleva la impresión de que lo que ha ocurrido es que han intentado abrirla, para inspeccionar lo que hay en su interior, ya sea por seguridad, u otro motivo. En definitiva, puedes encontrarte, con la cerradura destrozada, o sin el candado que le habías puesto.

Hay que tener presente que si se viaja a EEUU, actualmente, la TSA (Transportation Security Administration), agencia que se encarga de la seguridad en los aeropuertos de EEUU, a raíz de los hechos del 11 de septiembre, tiene reglamentariamente la posibilidad de abrir cualquier maleta “sospechosa”, aunque su dueño no esté presente, y “aunque esté cerrada a cal y canto”. En este último caso, tienen potestad para romper cualquier candado, cinta, o carcasa, aunque después no encuentren absolutamente nada ilegal en su interior.

Por ello, varias empresas, han comercializado pequeños candados y cintas, que con el sello TSA en su cerrojo, permiten que los empleados de esta agencia de seguridad puedan abrirlos con una llave maestra, sin necesidad de su rotura, debiendo eso sí, dejar una nota informativa en el interior de la maleta, para que cuando su dueño la recupera, sepa que ha sido abierta para inspeccionar su contenido por parte de la policía. Su utilización es muy práctica para los vuelos que tienen su origen, destino o escala, en aeropuertos del norte del continente americano.

Sería interesante que esta medida también se ampliara a Europa, garantizaría mucho más la integridad de las maletas que facturamos en los vuelos por nuestro continente.

Leandro Marco Florensa