ARRENDAMIENTOS URBANOS: LA ENERVACION



 enervacion_depsa_proteccion_juridicaEn terminología legal, se llama enervación a la posibilidad que tiene el inquilino, cuando recibe una demanda de desahucio por falta de pago del alquiler, de poder depositar en el juzgado, con la ley actual en un plazo de 10 días hábiles desde que se le notifica la demanda, las cantidades que debe al propietario del inmueble, hasta esa fecha incluida.

En ese supuesto, el juzgado entrega el dinero al propietario, y archiva el procedimiento judicial, entendiendo que el contrato de alquiler continúa con su normal vigencia.

Existen sin embargo dos situaciones, en las que no se permite al inquilino, la enervación del contrato, una vez recibida la demanda de desahucio…

En primer lugar, si ya se ha producido anteriormente otra enervación. Como legalmente solamente se permite una sola enervación, para un mismo contrato de alquiler, si con anterioridad ya se ha permitido una enervación en una previa y distinta demanda de desahucio, en la segunda demanda el Juez, a requerimiento del propietario, debe declarar que no hay posibilidad de segunda enervación, procediendo por tanto al desahucio del inquilino, tanto si paga como si no paga las rentas debidas.

Y en segundo lugar, tampoco el juez permitirá la enervación, si antes de presentarse la demanda de desahucio, el propietario le ha enviado al inquilino una carta certificada o un burofax, requiriéndole expresamente para que pague las rentas debidas, y advirtiéndole que si no lo hace en el plazo de un mes, le demandará para que abandone el inmueble, precisamente sin posibilidad de enervación.

En este segundo supuesto, si el inquilino no paga en ese plazo de un mes, el propietario puede por lo tanto presentar la demanda, incluyendo la petición de que al haber hecho caso omiso el arrendatario, a esa posibilidad de pagar, no se permita la enervación judicial del contrato.

Leandro Marco Florensa
Abogado colaborador del Grupo Catalana Occidente