EL REGIMEN JURIDICO DE LOS “OCUPAS”



Cuando algún individuo penetra en un inmueble ajeno, sin el consentimiento de su propietario, ya sea rompiendo una puerta, una valla, o simplemente saltando algún muro u obstáculo de cerramiento, se produce un delito, castigado por el código penal con el nombre de “allanamiento de morada”.

Si este delito es flagrante, es decir, se puede localizar a la persona que lo comete, todavía en el interior de la casa, por cuanto su entrada es reciente, la policía puede intervenir directamente, en las primera horas, deteniendo al individuo, y atendiendo a una simple denuncia, que haya presentado, por ejemplo, el propietario del inmueble. Según la teoría del delito flagrante, al igual que ocurre por ejemplo en los supuestos de robos, la policía no necesita de ninguna orden judicial, para llevar a cabo la detención.

Sin embargo, ¿Por qué entonces en el caso de los ocupas, vemos que la policía no puede actuar de esta manera inmediata con una simple denuncia? Pues simplemente porque al transcurrir un tiempo desde la comisión de aquel delito de allanamiento de morada, es decir, al estar el ocupante” dos o tres días en el interior del inmueble, cambiando muchas veces la cerradura, modificando el “aspecto” interior y exterior y pasando en definitiva a vivir en el lugar, cambia también la figura jurídica ante la que nos encontramos.

Como el propietario no ha denunciado inmediatamente el delito, muchas veces porque no ha tenido ni siquiera conocimiento de la entrada de los individuos en aquella casa que tiene un tanto abandonada o descuidada, se entiende que expresa o tácitamente, ha consentido en esa entrada, y entonces lo que en un principio era un delito, se convierte en una situación jurídica de “precario”, que ya no es delictiva. Esto es, cuando alguien vive en una casa, sin titulo para ello, pues no es ni su propietario, ni tiene contrato de alquiler o de otro tipo que le permita la vivienda, y además tampoco paga renta alguna por ello.

Pues bien, una vez “instalado” en la vivienda, para ser desalojado a instancias del propietario, entonces ya no sirve una simple denuncia en comisaría, sino que debe presentarse una demanda civil de desahucio por precario. Y solamente después de la correspondiente sentencia permite que el Juez de la orden a la policía para proceder al desalojo. De ahí que muchas veces este procedimiento, se alargue meses y meses, con la relevancia que su tratamiento tiene en los medios de comunicación.

Leandro Marco Florensa