EL CORRECTO FUNCIONAMIENTO DE UNA ATRACCIÓN DE FERIA NO EXIME DE RESPONSABILIDAD A SUS ENCARGADOS



proteccion juridica depsa atracciones lesionesSentencia de la Audiencia Provincial de Oviedo de fecha 21 de noviembre de 2011.

El hijo de los demandantes, menor de edad, se encontraba en una zona en la que se habían instalado diversas atracciones de feria. Al subir a la llamada “Toro Mecánico”, para la que no existía limitación de acceso alguno, padeció, al ponerse en funcionamiento, una caída que, entre otras lesiones, le originó la fractura de su brazo izquierdo.

Según la referida sentencia, la jurisprudencia establece que «el hecho de que la atracción cumpla todas las especificaciones técnicas legalmente exigibles, se encuentre autorizada y no tuviese en el momento del accidente averías mecánicas o defectos de funcionamiento no es suficiente, puesto que ello no exime a los encargados de la atracción de adoptar todas las precauciones necesarias para que los usuarios no sufran daño alguno».

Por tanto, ¿qué requisitos se exigen para que sean declarados responsables los encargados de la atracción a pesar de que no exista una avería en el mecanismo y su funcionamiento sea correcto?

a) Debe existir una conducta activa u omisiva, de los titulares de la atracción.

b) Y, además, una relación de causalidad entre esa conducta y el resultado dañoso.

La finalidad de dicha atracción es que mediante bruscos movimientos las personas que suben a ella han de asirse fuertemente con las manos para evitar caer, por lo que, quien conozca el sistema de funcionamiento asume el riesgo de la caída. Es evidente, por tanto, que el «toro mecánico» debe estar suficientemente preparado para evitar que quién se golpee resulte lesionado.

Si pese a cumplir los requisitos reglamentariamente exigidos, el ocupante que cae sufre lesiones, es claro que el propio resultado proclama la insuficiencia y/o inadecuación de las normas gubernativas de prevención, deviniendo la responsabilidad de los demandados.

Otra cuestión a tener en cuenta es que no conste que el lesionado, como usuario de la misma, se comporte de forma contraria o deje de observar algún tipo de especificación, instrucción o recomendación del operario que en ese momento la maneje.

Es evidente que en dicha atracción la caída es prácticamente consustancial con la diversión. Lo que se debate no es que una persona haya caído, pues precisamente para amortiguar las caídas está el colchón hinchable, sino que la caída, por las razones que fueran, no resultara amortiguada por dicho colchón, ahí nace su responsabilidad civil.

Ignasi Mas Bargay
Abogado colaborador del Grupo Catalana Occidente