EL DERECHO AL OLVIDO EN INTERNET



DERECHO_AL_OLVIDO_EN_INTERNET_depsa_proteccion-juridica¿Quién sabe qué de nosotros? ¿Podemos pedir que una empresa nos olvide? ¿Cómo asegurarnos de que el sistema destruye nuestro historial de compras, nuestro perfil de cliente, nuestras fotos personales, nuestros comentarios…?. Por ejemplo, un joven «cuelga» en internet, con 20 años, un video  bañándose desnudo en una playa de madrugada que puede resultar divertido en su momento y para su entorno, pero puede ser comprometedor años después en un entorno laboral o familiar diferente.

El derecho al olvido en Internet es, por tanto, el derecho a solicitar la supresión de nuestros datos personales para que no aparezcan en buscadores (Google) o redes sociales (Facebook). En esencia se trata de ejercer el derecho a la cancelación de dichos datos que la legislación española vigente ya reconoce.

No obstante, el ejercicio de tal derecho en el entorno de Internet tiene una peculiaridad en el caso de los buscadores: para no aparecer en un uno de ellos, primero que hay que desaparecer del sitio web donde constan publicados nuestros datos, puesto que los buscadores se limitan a reproducir lo que se publica abiertamente en los sitios web (red social).

Por otro lado, ello puede colisionar con otros derechos como el de la libertad de expresión o de información.

En el año 2010, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) exigió a Google que eliminase en los resultados de sus búsquedas los vínculos al anuncio publicado hace años en un periódico, de una subasta de inmuebles relacionada con un embargo por deudas a la Seguridad Social. El afectado tecleaba su nombre en internet y comprobaba que seguía vinculado a esa información, a pesar de que el embargo al que se vio sometido en su día estaba totalmente solucionado y resuelto y carecía de relevancia en la actualidad. Finalmente la Audiencia Nacional remitió el caso al Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

El abogado general de dicho Tribunal, Niilo Jääskinen, se ha pronunciado hace unos días respecto ha dicho asunto dando la razón a la empresa estadounidense Google en su disputa con la Agencia Española de Protección de Datos, al dictaminar que los servicios de motor de búsqueda en Internet no son responsables de los datos personales incluidos en las páginas web que tratan. Según su dictamen, el buscador de Internet no tiene la obligación de borrar un contenido a petición de un usuario.

Las conclusiones del abogado general resaltan además que la directiva de la UE sobre protección de datos no establece ningún «derecho al olvido» generalizado, como el que invocó el ciudadano español afectado. Solicitar a los buscadores de Internet que eliminen información legítima y legal que se ha hecho pública, subraya Jääskinen, «traería consigo una injerencia en la libertad de expresión del editor de la página web» y «equivaldría a una censura del contenido publicado realizada por un particular».

Por ello, cuando una persona, tras efectuar una búsqueda en Google, ve que sus datos aparecen, debería dirigir su petición de borrado de datos no al buscador, sino al responsable titular del sitio web, quien deberá atender tal petición de conformidad con la legislación sobre protección de datos que reconoce el derecho a su cancelación. Tras el borrado de dichos datos, éstos ya no serán accesibles en el sitio web, ni aparecerán en los buscadores.

Aunque el dictamen no es definitivo, puede marcar el camino para la sentencia definitiva y lo fundamental será conocer las reglas del juego, saber a qué se tienen que atener los usuarios y cuál es la responsabilidad de los buscadores.

Concluiríamos que la clave está en extremar las cautelas, y en tratar de no facilitar ningún dato, información o imagen de la que uno se pueda arrepentir tiempo después.

El problema no se produce cuando un usuario le pide al titular de una red social que cancele toda su información, sino cuando esa información ha pasado de una red a otra, y ha traspasado muchas fronteras tecnológicas y geográficas. Hemos de ser extremadamente cuidadosos con las informaciones, los datos y las imágenes que suministramos en la red, con el fin de proteger al máximo su privacidad y evitar su utilización para fines que no hemos autorizado.

Ignasi Mas Bargay
Abogado colaborador del Grupo Catalana Occidente