El control de la empresa de los medios informáticos utilizados por los trabajadores



Se plantea en multitud de ocasiones si la empresa puede controlar las herramientas electrónicas que los trabajadores de la empresa tienen a su disposición, e incluso si se puede llegar a imponer una medida disciplinaria definitiva, como es el despido, en base a una utilización inadecuada de los mismos, ya que se producen resoluciones en las que ha prevalecido el derecho a la intimidad del trabajador por delante del derecho que pueda tener la empresa respecto de las obligaciones de éste en su prestación laboral.

El Tribunal Supremo, en sentencia de 17 de marzo de 2017, señala la importancia para las empresas de tener unas normas de uso de los medios informáticos preestablecidas, para asegurar el valor probatorio de los correos electrónicos derivados de una revisión empresarial en la cuenta de e-mail profesional de los trabajadores.

El TS destaca la importancia de tener una normativa interna que regule el uso y control de los medios telemáticos, y que respete en todo caso los derechos fundamentales de los trabajadores, en concreto, los derechos a la intimidad, el secreto de las comunicaciones y la dignidad del trabajador.

La sentencia de TEDH de 5 de septiembre de 2017, viene a dar una interpretación a la que se deberá ceñir a partir de ahora cualquier resolución en esta materia.

En dicha sentencia se viene a reconocer que las empresas pueden controlar el uso de las herramientas informáticas que están a disposición del trabajador (es decir básicamente el ordenador y el correo electrónico), pero para que ello pueda tener validez, dicho control deberá haber sido regulado previamente y sobre todo debe existir constancia de que tal regulación ha sido notificada a los trabajadores de la empresa.

La referencia a la regulación implica que deberá haberse establecido que es lo que los trabajadores pueden o no hacer con las herramientas que se han puesto a su disposición por la empresa.

Asimismo, se deberá dejar constancia de que la empresa podrá monitorizar los mensajes u otras comunicaciones, lo que se deberá efectuar  en base a situaciones que lo justifiquen (sospechas de conductas inapropiadas)  y llevarse a cabo de la manera menos intrusiva , para no acceder directamente a los contenidos, y la advertencia de que en caso de uso no permitido se podrá iniciar un procedimiento de sanción disciplinaria que, sin perjuicio de la necesidad de que sea proporcional a los hechos y su gravedad o al incumplimiento, puede conllevar incluso el despido.

Barcelona 10 de noviembre de 2017

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