CONDUCIR BAJO LOS EFECTOS DE LAS DROGAS: LOS TEST DE DETECCIÓN



conducir_bajo_efectos_drogas_depsa_proteccion_juridicaEn la actualidad, los dispositivos para la detección de drogas son de origen británico y alemán y los precios de los aparatos son caros, rondan los 6.000€, por lo que, a diferencia de los controles de alcoholemia, y aunque la tendencia es ascendente, los de drogas, en ocasiones, no pueden realizarse. El motivo es que los agentes en España todavía disponen de un número reducido de estos dispositivos, debido a su elevado precio.

El control de la conducción bajo los efectos de las drogas es más complicado porque existe una gran variedad de drogas que impiden realizar un análisis cuantitativo a diferencia del control de la alcoholemia. Esta sería la principal dificultad legal para poder determinar cuándo se produce una infracción administrativa muy grave o un delito contra la seguridad del tráfico, ya que no sólo es importante detectar el tipo de sustancia, sino la cantidad.

¿Cómo puede determinarse si existe una infracción administrativa o un delito, si los detectores de drogas sólo realizan un análisis cualitativo, no cuantitativo?

El aparato que se está utilizando hoy en día es el DrugTest 500. Detecta cualitativamente el consumo de drogas a través de la saliva y está preparado para distintas sustancias: anfetaminas, metanfetaminas, opiáceos, cocaína, benzodiacepinas y cannabis. El inconveniente es que no informa de su cantidad, por lo que será necesario una segunda prueba en un laboratorio médico para determinarla. Algunas Policías Locales están usando un aparato, de fabricación española, más barato, similar al tamaño de una Game Boy, que se llama Cocachip y que pudiera ser pronto utilizado por la Guardia Civil y los Mossos d´Esquadra.

El procedimiento que se sigue es en un Control de Drogas el siguiente:

  1. La Policía deberá informar al conductor de la obligación de someterse a las pruebas, y en qué consistirán, así como las consecuencias de su negativa a someterse a éstas,  advirtiéndole, en este caso, de la posible incursión en un delito. También se le informará de su derecho a solicitar pruebas de contraste, si no está de acuerdo.
  2. A continuación, será sometido a la extracción de saliva, para lo que recibirá un pequeño dispositivo, el cual tendrá que impregnar con su saliva, para luego  introducirlo en un drogo test, hasta que la lámina reaccione químicamente y de un resultado sobre si ha consumido sustancias tóxicas y de qué tipo. Se recogerán dos muestras, una primera para el primer muestreo explicado, y una segunda en caso de que arroje un resultado positivo, la cual se custodiará por si es necesaria una segunda comprobación en un momento posterior.
  3. Cuando el resultado del test salival sea positivo, será sometido a un reconocimiento médico para comprobar si existen signos “de influencia” de drogas, para lo cual se analizará su comportamiento, su lenguaje, su equilibrio, su coordinación, su capacidad visual, además de tomarle la tensión arterial y el pulso. Éste reconocimiento, en teoría, debería tener lugar en una ambulancia adecuadamente equipada, ubicada en el mismo lugar del control, si bien también podría ser trasladado a un centro sanitario. En la actualidad, se ha venido sustituyendo el reconocimiento médico por un Acta de sintomatología realizado por la propia Policía.
  4. Si a la vista de los síntomas se considera que ha ingerido drogas tóxicas, se le requerirá para que consienta la práctica de análisis clínicos.

El inconveniente son los falsos positivos, ya que se puede dar positivo incluso después de una semana. Hay sustancias que perduran en el organismo aunque no se esté bajo sus efectos.

El principal argumento de defensa que puede utilizarse es una prueba pericial médica para contrarrestar el resultado del detector.

Otro argumento de defensa, es indicar que no se han respetado nuestros derechos durante la realización de la prueba o que el Agente no ha cumplido con el protocolo indicado.

En función del resultado, si se considera que procede una sanción administrativa, se impondrá una multa de 500 euros y la retirada de 6 puntos del permiso de conducir.

Si se considera que la droga ingerida ha afectado la capacidad psicofísica del conductor, es decir, su capacidad y sus reflejos para llevar a cabo lo que la jurisprudencia determina como poner en peligro la seguridad vial, será imputado de un delito que el Código Penal castiga con pena de prisión (de tres meses a seis meses), multa (de seis meses a doce meses) o trabajos en beneficio de la comunidad (de treinta y uno a noventa días) además de la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta 4 años.

Ignasi Mas Bargay
Abogado colaborador del Grupo Catalana Occidente