DERECHO DE DESISTIMIENTO EN CONTRATO DE ARRENDAMIENTO DE LOCAL



 arrendamiento_local_depsa-proteccion-juridicaEn la última reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) se ha añadido la opción al arrendatario (art. 11) de desistir de forma unilateral del contrato, y que ambas partes podrán pactar en el propio contrato el derecho a ser indemnizado del arrendador, ello siempre en relación con los contratos de arrendamiento de vivienda.

¿Pero qué pasa con los contratos de arrendamiento para uso distinto de vivienda?

La LAU regula en su artículo 3 que dichos arrendamientos se rigen en primer lugar por lo pactado expresamente por las partes, en lo establecido en la misma Ley y supletoriamente por el Código Civil.

¿Y si en el contrato de alquiler de local NO se ha pactado NADA al respecto? Según el artículo anteriormente mencionado habría que acudir a la LAU, pero en la misma se hace referencia al derecho de desistir pero únicamente para los contratos de alquiler de vivienda, no refiriendo nada para los de uso distinto.

Ante dicha situación, habrá que acudir a lo establecido en el Código Civil, concretamente en el artículo 1.124 CC, que regula el incumplimiento contractual en términos generales, en que se establece que en caso de incumplimiento de un contrato por una de las partes, la otra, en calidad de perjudicada, podrá escoger entre exigir el cumplimiento o la resolución de la obligación con el resarcimiento de daños y perjuicios.

Así como en los artículos 1554 y siguientes que regula los derechos y obligaciones del arrendador y arrendatario, siendo de interés para el presente el artículo 1556 CC: “Si el arrendador o el arrendatario no cumplieren las obligaciones expresadas en los artículos anteriores, podrán pedir la rescisión del contrato y la indemnización de daños y perjuicios, o sólo esto último, dejando el contrato subsistente”

A la vista de la referida legislación, en el caso que un arrendatario desista anticipadamente del contrato de arrendamiento de local de forma unilateral, si en el propio contrato no viene pactado nada al respecto, el arrendador podrá solicitar una indemnización por daños y perjuicios.

La problemática en estos casos es que debe ser el arrendador el que pruebe la existencia de dichos daños y perjuicios, así como su cuantificación económica, debido a que, a diferencia de lo estipulado para el contrato de vivienda en que se estipula una indemnización de un mes de renta por cada año que queda por cumplir, para los locales y usos distintos no se especifica el quantum indemnizatorio, recayendo en este extremo la dificultad que provoca numerosos procesos judiciales al respecto.

Meritxell Torras Rey
Abogado colaborador del Grupo Catalana Occidente