LA ACCIÓN DE CESACIÓN



La Ley de Propiedad Horizontal establece expresamente, que ningún vecino de una comunidad de propietarios, puede realizar actividades molestas, insalubres, nocivas o peligrosas, para el resto de vecinos. Y si ello ocurre, los vecinos afectados, a través del Presidente de la comunidad, tienen capacidad legal para reclamar, por vía judicial, que se obligue al vecino a cesar esas actividades. Es lo que se llama “acción de cesación”.

El sistema para poder ejercer esta reclamación judicial es el siguiente. Cuando algunos vecinos se quejan ante la Junta de Propietarios de que otro vecino, ya sea propietario o sea inquilino del piso que ocupa, realiza una actividad molesta (ruidos, humos, olores, etc.), insalubre (desprendimiento o evacuación de productos perjudiciales para la salud), nociva (que pueda causar daño a la riqueza agrícola, forestal, pecuniaria o piscícola) o peligrosa (fabricación, manipulación o almacenamiento de productos susceptibles de riesgo de explosión, combustión, radiación, etc.), la comunidad tiene primero que advertir, mediante carta certificada o burofax, al vecino para que deje de realizar tal actividad. Y si en un plazo prudencial no hace caso a la advertencia, se puede ya proceder judicialmente, presentando la comunidad una demanda judicial de cesación contra el vecino en cuestión. Repetimos que tanto si este es propietario, como si es un inquilino –en este caso la demanda debe presentarse conjuntamente contra el inquilino y contra el propietario-.

El Juez, si acepta la demanda y se le puede acreditar y demostrar la actividad ilícita, puede anular el contrato de alquiler, caso de tratarse del inquilino, e incluso prohibir el uso del piso o local, tanto para el propietario como para que pueda alquilarlo a nadie, durante un plazo máximo de 3 años.

Leandro Marco Florensa
Abogado colaborador del Grupo Catalana Occidente