Animales / Menu principal / Protección Jurídica

PERROS POTENCIALMENTE PELIGROSOS

En la sociedad actual, en varias ocasiones la prensa hace eco de los ataques de los perros potencialmente peligrosos.

¿Pero cuando se considera un perro potencialmente peligroso?

Es conocido que perros de raza como pitbull o el american stafford, son perros peligrosos, pero no son los únicos.

En nuestra legislación, se han dictado leyes a los efectos de salvaguardar los intereses de los perros y de los ciudadanos, como la Ley 50/99 de 23 de diciembre (para el ámbito estatal), con el desarrollo de la misma mediante el real Decreto 287/2002 de 22 de marzo, y para el ámbito de Cataluña la Ley 10/99 de 30 de marzo.

En dichas normas, se regula con carácter general, que se entiende como perros potencialmente peligrosos, y no solo son unas ciertas razas, o cruces de las mismas, más o menos conocidas y con unas características físicas como por ejemplo fuerte musculatura, peso superior a 20 kg, entre otras; sinó que también son aquellos que hayan tenido episodios de agresiones a personas o a otros perros, y los que han sido adiestrados para el ataque y la defensa (independientemente de su raza).

¿Cualquier ciudadano puede adquirir un perro calificado como potencialmente peligroso? La respuesta, según la normativa vigente, es claramente negativa, y se necesita cumplir con unos requisitos tales como:

  • ser mayor de edad
  • implantar el microchip a la mascota
  • vacunación al día con la cartilla correspondiente
  • tener certificado de carecer de antecedentes penales
  • tener certificado médico de aptitud psicológica
  • disponer de un seguro de responsabilidad civil que cubra al animal

En el caso de cumplir con todos los requisitos para poder obtener un perro de estas características, hay que tener en cuenta una serie de obligaciones que corresponden, por normativa, al propietario del animal.

  • censar al perro en el Ayuntamiento correspondiente
  • en los espacios comunes de inmuebles colectivos, y espacios públicos deben ir atados con una cadena de menos de 2 metros (no extensible), con el correspondiente bozal, llevar encima la licencia municipal del perro, y no se puede llevar más de un perro potencialmente peligroso por persona.
  • el lugar donde reside el perro debe estar acondicionado y tener unas medidas de seguridad tales como: tener las paredes y vallas los suficientemente altas y consistentes para soportar el peso y presión del animal, evitando que puedan abrir, romper o saltar dichas medidas de seguridad.
  • El recinto debe estar señalizado obligatoriamente con señal de perro peligroso.

Todo ello, son cuestiones desconocidas por los ciudadanos, de la misma manera, que en caso de sufrir una agresión por este tipo de perros, pueden instar la correspondiente denuncia penal, por ser un hecho tipificado en el Artículo 631 del Código Penal.

En definitiva, no solo hay que cumplir unos requisitos estrictamente tasados por ley, sinó que además hay que ser lo suficientemente responsable para la tenencia de estos animales, que en muchas ocasiones no son peligrosos por naturaleza sinó que los ataques son consecuencia de una clara irresponsabilidad de los dueños.

Meritxell Torras Rey
Abogado colaborador del Grupo Catalana Occidente