Alcoholemia / Tráfico / Vehiculo

LA ALCOHOLEMIA COMO SANCIÓN ADMINISTRATIVA

En el Artículo 65.5.c) de la Ley de Seguridad Vial, se regula que el hecho de conducir con una tasa de alcohol que supere la permitida por reglamento, siempre y cuando no sea delito, constituye infracción MUY GRAVE, llevando aparejada la sanción económica y la correspondiente detracción de puntos.

Desde la entrada en vigor de la Ley 18/2009, ya no se retira el permiso de conducir en ámbito administrativo.

En relación a la sanción económica, ha sido un extremo que se ha modificado desde la entrada en vigor de la Ley 18/2009, y por tanto, las infracciones de carácter muy grave se sancionarán con la multa de 500 euros (artículo 67. 1 Ley de Seguridad Vial), si bien, dicho importe podrá incrementarse en el 30% en atención a la gravedad y trascendencia del hecho, los antecedentes del autor y si es reincidente, el peligro potencial creado para él mismo o para los demás, y al criterio de proporcionalidad. (Artículo 68 Ley de Seguridad Vial).

En cuanto a los puntos, en el Anexo II de la Ley de Seguridad Vial se hace constar:

1. Conducir con una tasa de alcohol superior a la reglamentariamente establecida: Valores mg/l aire espirado, más de 0,50 (profesionales y titulares de permisos de conducción con menos de dos años de antigüedad más de 0,30 mg/l): 6 PUNTOS

2. Valores mg/l aire espirado, superior a 0,25 hasta 0,50 (profesionales y titulares de permisos de conducción con menos de dos años de antigüedad más de 0,15 hasta 0,30 mg/l): 4 PUNTOS

Una vez el ciudadano da positivo en un control de alcoholemia, sin que el resultado sea consitutivo de delito, se inciará la vía administrativa con la correspondiente notificación de incoación del expediente (la denuncia), y se seguirá el procedimiento establecido para las multas de tráfico.

La alcoholemia, de la cual se han hecho anteriores artículos, independientemente que sea constitutiva de delito o de infracción administrativa, hay una última consecuencia de conducir habiendo ingerido alcohol, y es que se mermas las capacidades del conductor, aumentando el tiempo de reacción, con el correspondiente peligro de sufrir un accidente de circulación, con la gravedad que ello implica para la seguridad en las carreteras, y usuarios de las mismas, siendo de las primeras causas de accidentes con resultado de muerte en España, y por ello el énfasis en las campañas efectuadas por la Dirección General de Tráfico.

Meritxell Torras