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El procedimiento monitorio tras la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Civil

Las novedades en la defensa del ciudadano por el procedimiento monitorio

 

El pasado 07 de octubre de 2015 entró en vigor la Ley 42/2015, de 05 de octubre, por la que se reforma la Ley de Enjuiciamiento Civil. Entre otras reformas, se introducen modificaciones en los artículos que versan sobre el procedimiento monitorio.

Como ya ocurría antes de la reforma, el ciudadano podrá defenderse por sí mismo, y presentar escrito de oposición sin la intervención de abogado y procurador, cuando la reclamación que se dirija contra él no exceda de los 2.000 €.

 

Las novedades en el artículo 815.4 y 815.1

Ahora bien, una de las importantes novedades introducidas a través del art. 815.4) ha sido la posibilidad de entrar, dentro del procedimiento monitorio y cuando la reclamación de la deuda se funde en un contrato entre un empresario o profesional y un consumidor o usuario, sobre el posible carácter abusivo de cualquier cláusula que constituya el fundamento de la petición o que hubiese determinado la cantidad exigible. Es más, podrán alegarse tanto por la parte demandada como de oficio por parte del Juez/a.

Para el caso que se considerara el carácter abusivo de alguna de las cláusulas, se podrá declarar la improcedencia de la reclamación, dando lugar a la inadmisión de la demanda, o bien a la continuación del procedimiento sin aplicación de las consideradas abusivas.

Otra gran novedad introducida por la reforma respecto el procedimiento monitorio, es el nuevo redactado que se le da al art. 815.1, por el cual ya no se admite un escrito de oposición “sucinto”; sino que se exige al demandado, que su escrito de oposición sea fundado y motivado, respecto de las razones por las que, a su entender, no debe, en todo o en parte la cantidad reclamada.

Es decir, con las modificaciones aplicadas sobre el procedimiento monitorio  ya no tendrán validez aquellas oposiciones genéricas e indeterminadas, del tipo “no debo” o “la deuda es inexistente”, que en ocasiones se utilizaba con el mero objetivo de retrasar procesalmente el procedimiento.

María Ferré