Date archives Septiembre 2016

Ley / Salud

¿En qué consiste una negligencia médica?

Una negligencia médica o mala praxis médica, puede definirse como aquella situación que se produce cuando el profesional que nos atiende en un hospital,  clínica o centro sanitario, tanto público como privado no actúa bien por acción u omisión,   con la diligencia exigida  por las prácticas que rigen su profesión, es decir, por la Lex Artis Médica. La Lex Artis conforma el conjunto de prácticas generales médicas aplicables a casos iguales o parecidos y basadas en una actuación realizada con el cuidado objetivamente debido,  y sin poner  a disposición del paciente los medios humanos, técnicos y científicos adecuados al caso concreto (siempre teniendo en cuenta el momento temporal y lugar en que se produce la asistencia médica), causando a resultas de todo ello un daño.

No entra dentro del ámbito de aplicación de la Lex Artis aquellas  situaciones imprevisibles y no conocidas o estudiadas por la ciencia médica.

Debe indicarse que no siempre toda asistencia o tratamiento médico  que nos causa un perjuicio o no consigue el resultado esperado puede definirse como una negligencia médica. Estaremos ante una negligencia médica, siempre y cuando se considere que los resultados son diferentes a los que la mayoría de profesionales hubiesen logrado bajo las mismas circunstancias.

 A tenor de lo expuesto si tras la atención médica recibida se ha producido un error que ha causado un daño por una actuación defectuosa o irregular,   bien por haberse llevado a término la misma de forma poco diligente o sin prever  el daño que se podía ocasionar,  el perjudicado sin duda alguna  tiene derecho a reclamar el daño sufrido. Para ello existen tres vías posibles en función del tipo de imprudencia, lo cual puede conllevar el ejercicio de una acción penal contra el facultativo,  o bien, y a tenor del centro médico en que se halla llevado a término el tratamiento médico, si es público ( vía contenciosa administrativa), y si es privado ( vía civil).

Para poder interponer una reclamación  por mala práctica médica con ciertas garantías de éxito, es decir, que se compense a la persona afectada por el daño sufrido, es imprescindible disponer de la documentación médica del paciente o persona afectada además de contar con un informe pericial médico, que demuestre en sus conclusiones la relación entre el hecho causal y el daño producido.

Con dicha documentación el profesional designado (abogado) ya estará,  tras estudiar, valorar y cuantificar el daño, en disponibilidad de ejercitar las acciones legales que correspondan en el plazo que en función de lo acontecido y donde haya acontecido corresponda. Esto se debe a que los plazos para el ejercicio de la acción pueden variar, siendo conveniente por ello someter a estudio de un profesional de forma inmediata en cuanto se tenga conocimiento de algún tipo de irregularidad que pueda conllevar una negligencia médica.

 

Moisés Bejarano González.

Abogado.

Reclamación

Reclamación patrimonial a la Administración

Presentar una reclamación patrimonial a la Administración

El derecho de los ciudadanos a ser indemnizados por los daños sufridos a consecuencia de la actuación de la Administración, es un principio proclamado por nuestra Constitución, concretamente en su artículo 106.2 y recogido por el artículo 139.1 y 2 de la Ley 30/1.992, de 26 de Noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común (en el futuro LRJAP y PAC), cuando establece que:

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